La psicoterapia consta de una primera fase de evaluación, la cual recoge información sobre el problema. En la segunda fase de tratamiento se dan las estrategias y herramientas necesarias para superar el problema. Estas dos fases se realizan en sesiones semanales de aproximadamente una hora de duración. Otra fase de seguimiento, con el fin de comprobar la mejoría y mantener las estrategias dadas en el tiempo. La duración de una terapia va a depender de muchos factores (por ejemplo el tiempo que se está padeciendo el problema, recursos de que dispone, red social…), aproximadamente suele estar entre dos y cuatro meses, aunque esto puede variar.

Mediante la psicoterapia se busca ampliar las posibilidades que tiene una persona para:

  • Comprender  las causas de sus actuales conflictos.
  • Entender cómo y qué le impiden superar sus dificultades.
  • Aliviar los sentimientos de angustia, ansiedad, culpa, que generan sus dificultades.
  • Mejorar la relación tanto consigo mismo como con los demás.

Por tanto quienes necesitan de la psicoterapia son las personas cuyas dificultades emocionales y afectivas descontrolan y afectan uno o varios aspectos de su vida diaria como:

  • Las relaciones con las personas de su entorno, ya que se deteriora  la convivencia, haciéndose conflictiva y destructiva.
  • El rendimiento  académico e intelectual se ven bloqueadas y hasta destruidas por sus conflictos.
  • El rendimiento laboral disminuye, poniendo incluso en riesgo su empleo  y/o su estabilidad económica debido a las dificultades emocionales o afectivas.
  • Cuando sin darse cuenta es víctima permanente de maltratos, y abuso emocional, o por el contrario su forma de relacionarse es maltratando y sometiendo a los demás.
  • Cuando no puede diferenciar entre lo que siente, piensa, y desea. Se siente confundido y vulnerable ante cualquier exigencia de la vida.

No importa la edad, todo ser humano, puede ser beneficiado con un proceso de terapia en tanto lo requiera y su entorno lo apoye.